No se que me pasa, o mejor dicho, no me atrevo a decírmelo a mi mismo, es que Gustavo me gusta mucho, pero me confunde. Cuando salimos a vagar por el centro me habla con total franqueza y yo lo escucho hablar de cualquier cosa, de Virginia, de lo aburrido que es el colegio o de otros que le gustan y no me molesta, no me dan celos, porque siento que es franco conmigo, y he estado a punto de decirle que me gusta, incluso este viernes pensé en decírselo cuando nos fuéramos a despedir, para que se quedara con mi imagen, con el recuerdo de mis labios diciéndole: “me gustas”, pero no me atreví, lo miré a la cara y simplemente no pude, no atiné a nada igual que él, como me decía su cara de hambre, hambre de mi... o eso espero que signifique.
Por otro lado, el me ha dicho que le gustan otros y no se arruga al decirlo, pero cuando logré que me dijera que no soy feo, sentí la incomodidad de él además de la mía y pensé que tal vez, sólo tal vez, le gusto o le atrae la idea de mi, entonces ¿por qué me habla de otros que le atraen?¿Es una forma de decir me gustas, esta sinceridad? O ¿sólo me quiere para hacer amistad? Espero conocerlo mas, porque cada día que pasa, cada gesto, cada confesión de él, que parece de mi propio inconsciente, cada mirada al despedirnos, me alientan las ganas de confesarle que me gusta, que quisiera que lo intentáramos, me aumentan las ganas de besarlo en público, sin decirle mas, sólo el y yo en ahumada paseando, conversando un cigarro o viendo una película que a mi me recuerda sus labios como fruta madura que tomaré del árbol bajo el solitario atardecer del campo. Dale nueva vida a este cuerpo inerte, ya prendiste la chispa, ahora sólo tu decides sobre la hoguera, porque yo, madera, ya estoy esperando por ti...
(Esto es lo ultimo que tengo archivado que escribí pensando en el, probablemente escribí mucho más, si lo encuentro, sin duda lo subiré en un intento desesperado de exorcizarlo de mi cabeza, gracias por leerme...)
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