Erróneo.

Esta ciudad no me quiere, me desprecia por mi frenético palpitar propio de capitalino neurótico, abeja desesperada que mucho dice, pero poco hace...
Extraño su indiferencia, su fría venia hacia mi forma de actuar que me daba la razón cuando mas necesitaba reafirmación... hey! no soy perfecto... pero lo intento. Esta ciudad me intenta dominar, trata lacearme con su paz, con su tranquilidad provinciana, con sus paseitos lentos de domingo... mi visión de punto fijo en la cuna hace las veces de carácter chúcaro pero aún así siento que es algo que me hacía falta.
Miro mi indecisión de hace 3 años y rió, todo ha sido tan distinto... tan difícil, estoy más solo acá rodeado de sonrisas tiernas y sinceros que allá de muecas de desprecio, creo que es la manera que se me ha enseñado a expresar mi cariño y gratitud, la manera en que mi ciudad me ha enseñado. Soy extranjero aún aquí, tan cerca, extranjero allá en mi regazo... ¿Qué más da? el lugar no importa demasiado si sabes que es lo que debes hacer para llegar a ese punto añorado, ese lugar donde los amaneceres son de color y los atardeceres son dulce y tiernos todo el tiempo. Miro hacia atrás y me veo inmóvil sobre una cama, inmóvil en donde fuese que estuviera y pienso que hasta aquí lo he echo bien, bien aunque esta ciudad fría y lluviosa no esté de mi personalidad la concepción...
Amén, Jesús, José y María.27/11/07 12:41

No hay comentarios.: