Y si, las hay perras, santas, incrédulas, ingenuas, ineptas, buenas, mala y feas. ¿que importa? si al final de cuentas todo cambia, menos la bohemia, se mantiene y potencia, como la maternidad.
Lo ultimo no en numero, esta claro. en estos tiempos finales (que quede claro que todos lo son, que todos los fueron...) la maternidad no esta de moda, tal vez por lo mismo llaman mas mi atención algunas que salen del común y me conmueven hasta la ultima raíz... esas excepcionales que rompen todo lo esperado, esa fémina mutante, grande como la Pacha misma, siempre cambiando, siempre retroalimentandose de la mierda putrefacta de la prole, y del medio, para crear a partir de ahí un nuevo animo, día de sonrisas con la frente en alto.
Con los ojos mirando nada mas que el sol pues nadie aquí vale la pena, nadie en este nivel es tan valiente o tan capaz de comprender la realidad personal, esa bien intima, la que se da en el centro de cada uno. Hay que hacer de tripas corazón, dice el dicho.
Así sigo, esperando el nuevo anochecer de conversaciones realmente valiosas, e incomprensibles en el balbucear de la bebida.
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